Los camellos poseen adaptaciones fisiológicas únicas que les permiten sobrevivir en los ambientes más áridos del planeta.
Cuando encuentran agua después de largos períodos de sequía, un camello adulto puede beber hasta 200 litros en solo 3 minutos, equivalente a llenar más de 4 bañeras estándar.
Su sistema circulatorio está especialmente adaptado para manejar esta ingesta masiva de agua sin sufrir intoxicación hídrica que sería letal para otros mamíferos. Sus riñones pueden procesar grandes volúmenes rápidamente, y sus células sanguíneas tienen forma ovalada en lugar de circular, lo que permite mejor flujo incluso cuando la sangre se diluye.
Además, pueden almacenar agua en sus tejidos corporales de manera eficiente. Contrario al mito popular, no almacenan agua en sus jorobas, sino grasa que metabolizan para obtener energía y agua cuando es necesario. Pueden sobrevivir perdiendo hasta el 25% de su peso corporal por deshidratación, cuando otros mamíferos morirían con solo 15%.
Fuente: Desert Ecology Research