Investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron que aplicar frecuencias ultrasónicas específicas (entre 20 y 50 kHz) a las hojas de tomate aumentó la tasa de fotosíntesis en un 50% y el crecimiento general en un 15%. Este fenómeno, denominado 'sonofotosíntesis', ocurre porque las vibraciones acústicas rompen finas capas de aire en la superficie de la hoja, facilitando una mayor absorción de dióxido de carbono (CO₂) y mejorando la apertura de los estomas.
El equipo, liderado por la Dra. Robbins, utilizó transductores piezoeléctricos para emitir sonidos que no eran audibles para los humanos. Los resultados, publicados en Nature Communications (2022), mostraron un aumento en la producción de biomasa y un desarrollo más rápido de los frutos. La técnica es particularmente prometedora para entornos con CO₂ limitado, como los invernaderos controlados o los sistemas de cultivo hidropónico verticales, donde optimizar cada molécula de gas es crucial.
- Efecto medido: 50% más de fotosíntesis, 15% más de crecimiento.
- Frecuencia óptima: 20-50 kHz (ultrasónica).
- Mecanismo: Reducción de la capa límite de aire y mejora en la difusión de CO₂.
- Aplicación clave: Agricultura de precisión y cultivos en entornos hostiles (como Marte).
Este hallazgo no solo transformará la agricultura, sino que también sugiere que las plantas, aunque no "oigan" como nosotros, responden de manera física y cuántica a las vibraciones de su entorno, abriendo un nuevo campo en la bioingeniería acústica.
Fuente: Robbins, M. P., et al. (2022). 'Sonically enhanced photosynthesis and growth in tomato plants'. Nature Communications.