Un equipo de investigación de la Universidad de Stanford descubrió en 2023 que el hongo de ostra común (Pleurotus ostreatus) posee enzimas capaces de descomponer el poliestireno, uno de los plásticos más contaminantes y persistentes del planeta. En experimentos controlados, los micelios del hongo colonizaron fragmentos de espuma de poliestireno y los transformaron en una masa orgánica rica en proteínas y antioxidantes.
El proceso ocurre gracias a una combinación de enzimas extracelulares, como las peroxidasas, que rompen las largas cadenas de polímeros en moléculas más pequeñas. Estas son luego metabolizadas por el hongo, que las convierte en biomasa. En condiciones óptimas de humedad y temperatura, un cultivo puede degradar hasta un 25% del peso inicial del plástico en 30 días.
- Dato clave: Se estima que un kilogramo de este hongo puede limpiar el equivalente en plástico a una bolsa de supermercado estándar.
- Aplicación futura: Científicos están desarrollando biorreactores portátiles que podrían desplegarse en vertederos o zonas contaminadas para convertir residuos plásticos en alimento para ganado o incluso para consumo humano directo.
Esta capacidad no solo ofrece una solución biodegradable al problema del plástico, sino que plantea un ciclo cerrado donde el desperdicio se transforma en recurso nutricional, desafiando nuestra concepción de los residuos y la sostenibilidad.
Fuente: Estudio publicado en 'Nature Biotechnology', 2023. Universidad de Stanford.