Cuando un árbol sufre estrés por falta de agua, no permanece en silencio. Estudios liderados por la Universidad de Tel Aviv en 2023 han demostrado que las plantas, como los tomates y los viñedos, emiten chasquidos ultrasónicos a frecuencias entre 20 y 100 kilohertz, muy por encima del rango auditivo humano. Estos sonidos, descritos como un 'clic' seco y repetitivo, aumentan drásticamente en frecuencia cuando la planta experimenta deshidratación severa, actuando como una posible señal de alarma biológica.
La investigación, publicada en la revista Cell, utilizó micrófonos ultrasónicos para captar estos sonidos a distancias de hasta 5 metros. Sorprendentemente, la tasa de emisión de estos 'chasquidos de sed' puede alcanzar las 30-50 veces por hora en condiciones de sequía extrema, mientras que una planta bien regada apenas produce unos pocos al día. Este descubrimiento sugiere que los ecosistemas podrían tener un 'canal auditivo' subestimado, donde el estrés hídrico se comunica de forma passiva a través del aire.
- Aplicación Potencial: Sensores ultrasónicos podrían monitorear cultivos en tiempo real, permitiendo riego de precisión antes de que las hojas se marchiten.
- Dato Clave: No es un 'canto' melódico, sino un mecanismo físico causado por la cavitación del xilema, el sistema vascular que transporta agua.
Este fenómeno redefine nuestra comprensión de la vida vegetal, mostrando que incluso los organismos más silenciosos tienen formas de expresar su estado interno. La sonificación de las plantas abre una nueva frontera en la bioacústica, con implicaciones para la agricultura sostenible y la ecología forestal.
Fuente: Investigación de la Universidad de Tel Aviv publicada en la revista Cell (2023).